Desde UGT CaixaBank queremos explicaros con claridad los pasos que hemos venido dando ante la presión comercial creciente, la sobrecarga de trabajo y la escalada año tras año de los retos comerciales que está sufriendo la plantilla.
UGT no ha improvisado su respuesta. El pasado 14 de enero nos reunimos con la Dirección de CaixaBank para exigir soluciones ante esta situación y trasladar la necesidad urgente de revisar el modelo de objetivos y la retribución variable. Ante la falta de respuestas satisfactorias, UGT dio un segundo paso presentando una denuncia ante el Banco de España, poniendo en conocimiento del supervisor la deriva del modelo comercial y los riesgos que está generando tanto para la plantilla como para la propia entidad.
Y, si la situación no cambia, UGT no descarta avanzar hacia medidas de presión colectiva, incluidas movilizaciones y paros, siempre desde la responsabilidad, la coordinación sindical y buscando el mayor respaldo posible de las personas trabajadoras.
Esta forma de actuar responde a un criterio claro: primero diálogo, después actuación institucional y, si es necesario, movilización. Porque creemos que los problemas estructurales requieren soluciones serias y una acción sindical sostenida, no decisiones precipitadas ni gestos aislados.
¿Qué le hemos pedido al Banco de España?
Desde UGT hemos solicitado que el Banco de España:
- Analice el diseño de los incentivos y la presión comercial.
- Evalúe la falta de transparencia y objetividad del sistema de retribución variable.
- Requiera a la entidad información sobre la alineación real de los objetivos en todos los niveles.
- Y, sobre todo, que se adopten medidas para corregir las dinámicas de presión comercial y frenar la escalada constante de los retos.
Sobre las movilizaciones anunciadas
UGT comparte plenamente el diagnóstico sobre la gravedad de la situación y la necesidad de visibilizar el malestar creciente de la plantilla. Por responsabilidad con las personas trabajadoras y con el objetivo de dar una respuesta colectiva a un problema real, UGT se sumará al parón convocado.
No obstante, consideramos que una cuestión de esta magnitud exige una estrategia sindical coordinada, rigurosa y construida desde la unidad real de todas las organizaciones, y no decisiones unilaterales comunicadas sin un trabajo previo conjunto.
La presión comercial y el modelo de retribución variable no se resolverán con gestos aislados ni con actuaciones improvisadas, sino con una acción sindical sostenida, coherente y con objetivos claros, combinando la interlocución con la empresa, la actuación ante los supervisores y, cuando sea necesario, la movilización organizada y con el mayor respaldo posible de la plantilla.
UGT seguirá defendiendo una respuesta firme, pero responsable, que ponga por delante los intereses de las personas trabajadoras y no la competición entre siglas.



