Mientras la banca reclama a Europa mayor libertad para remunerar a sus directivos, UGT exige que se investigue quién soporta las consecuencias de los sistemas de incentivos y objetivos comerciales.
UGT da un nuevo paso en su ofensiva contra la presión comercial y los sistemas de incentivos que están deteriorando las condiciones laborales de la plantilla.
En esta ocasión, hemos trasladado al Parlamento Europeo nuestra profunda preocupación por la reforma de la regulación bancaria que prepara la Comisión Europea para 2027 y que podría incluir una flexibilización de las restricciones que actualmente limitan las remuneraciones variables de determinados directivos bancarios.Y lo hacemos después de conocer las posiciones defendidas por las propias entidades financieras.
La Banca Pide Flexibilizar Los Bonus. ¿Y La Plantilla?
La Comisión Europea ha abierto el debate sobre la posible revisión de los límites a los bonus bancarios, las obligaciones de aplazar su cobro y otros mecanismos de control establecidos tras la crisis financiera de 2008.
En este proceso, CECA, la patronal a la que pertenece CaixaBank, ha cuestionado abiertamente determinadas restricciones sobre las remuneraciones variables, defendiendo una mayor flexibilidad para las entidades financieras.
Resulta difícil de entender que se plantee flexibilizar las restricciones retributivas de determinados directivos mientras las plantillas siguen soportando una presión comercial cada vez más intensa para alcanzar objetivos de negocio.
Desde UGT nos preguntamos: ¿quién se preocupa por las personas trabajadoras que tienen que cumplir esos objetivos? ¿Quién analiza las consecuencias de la presión comercial sobre su salud, sus condiciones laborales y su retribución?
Del Banco De España Al BCE. Y Ahora, Al Parlamento Europeo
Esta nueva iniciativa no es una actuación aislada. Forma parte de una estrategia sindical que llevamos meses desarrollando para denunciar un modelo comercial que consideramos insostenible.
El pasado 26 de enero presentamos una denuncia ante el Banco de España, advirtiendo de los riesgos derivados del sistema de incentivos, la presión comercial y los mecanismos de control implantados por CaixaBank.
En aquella denuncia pusimos el foco en el incremento de los retos comerciales, especialmente en seguros, la falta de transparencia y negociación de los sistemas de retribución variable y la posible contradicción entre los objetivos exigidos y la obligación de proteger los intereses de la clientela.
Nuestra denuncia llegó también al Banco Central Europeo, que el 25 de marzo nos confirmó que la información aportada había sido analizada y que sería tenida en cuenta en su evaluación prudencial para determinar las medidas supervisoras que estimase oportunas.
Pero no nos conformamos con presentar escritos.
El pasado 14 de octubre, la Dirección Nacional de UGT CaixaBank se desplazó hasta Fráncfort, a las instalaciones del BCE, para trasladar directamente nuestra preocupación por un modelo comercial que está llevando a la plantilla al límite.
Y ahora damos un paso más: llevamos al Parlamento Europeo el debate sobre las remuneraciones bancarias, los sistemas de incentivos y sus consecuencias para las personas trabajadoras.
Porque lo que ocurre en CaixaBank no puede desvincularse de las decisiones que se adoptan sobre el modelo bancario europeo.
UGT Exige Explicaciones A Europa
En nuestro escrito al Parlamento Europeo reclamamos que se examine cualquier propuesta destinada a flexibilizar las limitaciones a las remuneraciones variables de determinados directivos bancarios.
También exigimos transparencia sobre las modificaciones que se están estudiando, una evaluación de sus consecuencias y la participación efectiva de las organizaciones sindicales en este proceso.
Pero, sobre todo, hemos planteado una pregunta que consideramos fundamental y que queremos que la Comisión Europea responda.
«Si la Comisión Europea considera necesario revisar las limitaciones a las remuneraciones variables de los directivos bancarios para mejorar la competitividad del sector, ¿qué medidas concretas contempla para proteger a las personas trabajadoras frente a la presión comercial, los riesgos psicosociales y las consecuencias derivadas de unos sistemas de incentivos vinculados al cumplimiento de objetivos comerciales?»
No podemos aceptar que el debate europeo sobre competitividad bancaria se centre exclusivamente en las exigencias de las entidades financieras, ignorando las condiciones en las que trabajan quienes hacen posible sus resultados.
UGT No Va A Dejar De Señalar A Quienes Diseñan Este Modelo
Nuestra posición es clara.
La responsabilidad de la presión comercial no puede recaer exclusivamente sobre quienes atienden a la clientela, mientras quienes fijan los objetivos, diseñan las campañas, establecen los incentivos y exigen los resultados permanecen al margen de sus consecuencias.
Por eso seguimos llevando nuestras denuncias más allá de CaixaBank.
Ante el Banco de España, ante el Banco Central Europeo y, ahora, ante el Parlamento Europeo.
Porque cuando los problemas no encuentran solución dentro de la empresa, UGT seguirá acudiendo a todas las instancias necesarias para defender los derechos de la plantilla.
Y porque la competitividad de la banca europea no puede construirse ignorando la salud, la dignidad y las condiciones laborales de sus trabajadores.
SI EUROPA QUIERE HABLAR DE LOS BONUS DE LOS DIRECTIVOS BANCARIOS, UGT EXIGE QUE TAMBIÉN HABLE DE QUIENES SOPORTAN CADA DÍA LA PRESIÓN PARA CONSEGUIRLOS.
UGT CAIXABANK. LA VOZ QUE HACE FALTA.



