El éxito de participación en la huelga ha marcado un punto de inflexión. El mensaje es inequívoco y lo que está en juego no permite demoras.
Esta mañana UGT nos hemos reunido con la Alta Dirección de CaixaBank para exigir acciones que atiendan las demandas de la plantilla y reviertan la situación actual.
UGT ACTÚA
Hoy hemos estado donde hay que estar: frente a la Dirección, cara a cara, exigiendo responsabilidades y soluciones.
Durante la reunión hemos sido contundentes: el actual modelo de presión comercial ha sobrepasado todos los límites. Hemos dejado claro que no es aceptable seguir con un sistema basado en:
- objetivos desproporcionados.
- control permanente.
- y una presión constante que está deteriorando gravemente el clima laboral.
Y lo más preocupante: está afectando directamente a la salud de la plantilla.
La Dirección ha escuchado nuestras demandas y ha manifestado que está analizando posibles medidas.
Han tomado conciencia de que este problema no era un planteamiento sindical, sino una realidad generalizada en la plantilla.
Ya no vale escudarse en resultados de las encuestas de clima que no reflejan la realidad que se vive en los centros de trabajo.
AHORA LE TOCA A LA DIRECCIÓN: SIN EXCUSAS
Desde UGT hemos sido claros:
«La misma inmediatez que ellos exigen a la plantilla para cumplir objetivos es la que ahora exigimos nosotros a la Dirección para tomar medidas que atiendan nuestras demandas.»
NO BASTAN LOS MENSAJES: HACEN FALTA CAMBIOS REALES
Desde UGT trasladamos con claridad que esto no se soluciona con declaraciones, ni con gestos, ni con medidas superficiales.
La Dirección debe actuar ya, tomando medidas que produzcan cambios reales.
Porque lo que está en juego no es solo un modelo comercial, es la salud, la dignidad y los límites que nunca se debieron traspasar.
Desde UGT seguiremos vigilantes y actuando con firmeza, impulsando todas las acciones que sean necesarias, colectivas o individuales, hasta revertir la situación que sufre la plantilla de CaixaBank.



