La actuación sindical de UGT vuelve a dar resultados.
Tras la denuncia presentada por UGT ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social contra CaixaBank por posibles incumplimientos en materia de prevención de riesgos laborales y protección de la salud de la plantilla de los Centros de Gestión de Testamentarías, la Inspección ha determinado que deben evaluarse los riesgos psicosociales existentes en estos centros.
La evaluación deberá iniciarse el próximo 15 de septiembre y quedar finalizada en un plazo máximo de mes y medio desde su comienzo.
Una Actividad Especialmente Sensible
Esta evaluación resulta especialmente relevante por las características del trabajo que desarrolla la plantilla de Testamentarías.
Estos compañeros y compañeras gestionan los expedientes derivados del fallecimiento de clientes y la tramitación de sus herencias. Se trata de una actividad que exige rigor jurídico, un elevado nivel de responsabilidad y una coordinación permanente con diferentes áreas de la entidad.
Además, implica atender directamente a familiares que atraviesan momentos especialmente delicados, lo que añade una importante carga emocional al trabajo diario. Estas circunstancias requieren una organización adecuada, recursos suficientes y medidas preventivas específicas que protejan la salud de la plantilla.
Más Expedientes, Pero No Más Recursos
Durante los últimos años, CaixaBank ha avanzado en la centralización de este servicio y ha incrementado progresivamente el volumen de expedientes gestionados.
Sin embargo, este crecimiento no ha ido acompañado de un dimensionamiento adecuado de la plantilla ni de los recursos y medios organizativos necesarios.
Como consecuencia, se está produciendo una creciente sobrecarga de trabajo, acumulación de expedientes y una presión constante sobre las personas trabajadoras, que deben afrontar procedimientos complejos con importantes responsabilidades jurídicas, económicas y patrimoniales.
UGT Actúa Para Proteger La Salud De La Plantilla
Desde UGT exigiremos que esta evaluación se realice con todas las garantías, que cuente con la participación de la representación legal de las personas trabajadoras y, sobre todo, que sus resultados se traduzcan en medidas reales y eficaces para garantizar unas condiciones de trabajo dignas y seguras en los Centros de Gestión de Testamentarías.



